Cereales que se sumergen en nitrógeno líquido, alcanzando una temperatura extremadamente baja. Una vez que el nitrógeno se ha evaporado, el cereal se sirve frío y, al introducirlo en la boca y entrar en contacto con la temperatura corporal, genera un divertido efecto de humo conocido como “aliento de dragón”.
El resultado es una experiencia llamativa y entretenida que sorprende especialmente por su efecto visual y permite a los invitados experimentar de una manera diferente con uno de los elementos más reconocibles de la gastronomía molecular.
Aunque no se trata propiamente de una experiencia de mixología, comparte el componente molecular que caracteriza a muchas de nuestras propuestas y funciona especialmente bien en fiestas y celebraciones.
Consumo sugerido: 1 porción por persona.
Duración estimada: aproximadamente 1 hora.
